Semana del Parto Respetado: qué derechos se deben garantizar antes, durante y después

Por iniciativa de la Asociación Francesa por el Parto Respetado (AFAR), cada año durante el mes de mayo, se celebra la Semana del Parto Respetado, con el objetivo de visibilizar las violencias que sufren las personas gestantes al momento de dar a luz, como así también concientizar acerca de los derechos que poseen. ¿Qué derechos se reconocen en Argentina?

Según UNICEF, el término «parto respetado» o «parto humanizado» hace referencia el respeto a los derechos de las madres, los niños y niñas y sus familias en el momento del nacimiento. En este sentido, promueve el respeto a las particularidades de cada familia, como la etnia, religión, nacionalidad, acompañándola a través de la toma de decisiones seguras e informadas.

Asimismo, cuando se habla de parto respetado se busca que la persona gestante siga su propio pulso de parto evitando todo tipo de intervenciones innecesarias, así como a decidir la forma de controlar el dolor durante el parto.

Derechos

Desde hace 20 años, en nuestro país rige la Ley N° 25.929 de Parto Humanizado, la cual reconoce los derechos de las personas gestantes, los recién nacidos y sus familias durante el trabajo de parto, parto y post parto. Asimismo, obliga a las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina a brindar ciertos servicios de salud. En el 2020, la provincia de Buenos Aires adhirió a a esta norma por medio de la sanción de la Ley N° 15.188.

Entre sus principales puntos, esta normativa garantiza:

  • Un parto normal, que respete tus tiempos.
  • Elegir en qué posición dar a luz.
  • Que no te discriminen.
  • Que se respete tu intimidad.
  • Que se respeten los tiempos biológicos y psicológicos; evitando prácticas invasivas y suministro de medicación sin justificación.
  • Elegir a la persona que te acompañará durante el trabajo de parto, el parto y el posparto.
  • Que tu bebé esté en su cuna a tu lado, durante toda la internación (a menos que necesite cuidados especiales).
  • Que vos y tu familia reciban toda la información necesaria, en un lenguaje claro, sobre tu estado y la evolución del parto y del bebé.
  • Tener acceso continuado a su hija o hijo mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.
  • Ser informada sobre las distintas intervenciones médicas y participar en las decisiones sobre las alternativas.
  • Dar el consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice a la o el recién nacido.
  • Decidir no ser parte de ningún examen o intervención cuyo propósito sea la docencia o investigación.
  • Conocer los beneficios de amamantar y los cuidados que necesitan tanto el recién nacido como vos en esta etapa de la vida.
  • Conocer los efectos negativos del tabaco, el alcohol y las drogas.

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