Por Rubén Baldo: Traverso y 50 años de una carrera histórica en 25 de Mayo

(Por Rubén Baldo) En las décadas de los años 70 y 80, en mi ciudad (25 de Mayo, Buenos Aires), se realizaron muchas carreras de TC en un circuito que estaba trazado sobre el acceso a 25 de Mayo y las rutas provinciales 46 y 51. Al comienzo se corrió en el sentido de las agujas del reloj. Tenía un recorrido de 15.006 metros. Luego, por razones de seguridad, se invirtió el orden y de esa forma medía 15.209 metros.

Corría el mes de octubre de 1972 y el día 29 de ese mes se lleva a cabo una carrera. Desde el inicio toma la punta Miguel De Guidi, con aquella cupe Dodge pintada de forma muy vistosa y preparada por Oscar Zarsozo. Miguel había amasado una muy buena diferencia, pero faltando 2 vueltas, aparece a baja velocidad y abandona la carrera. Toma la punta un piloto casi desconocido, que conducía un Torino color anaranjado y gana la competencia, quien manejaba ese auto se llama Juan María Traverso. Por lo tanto, este día 29 se cumplen 50 años de aquel hecho histórico del automovilismo argentino. Parece que fue ayer, pero hemos cambiado 50 almanaques.

No hace falta contar la historia de Juan María, pues es muy conocida, solo quiero agregar dos hechos ocurridos: uno contado por Traverso y es risueño, y otro que a mí me emocionó hasta llevarme las lágrimas. El primero, según cuenta Juan María, en sus comienzos, llevando de acompañante a Juan Dancha, largan una carrera. Quien lo hacía en la misma fila junto a ellos, se aleja rápidamente y los dos que largaban en la fila posterior lo alcanzan muy fácilmente, entonces Juan le comenta a Dancha, “este auto no anda” y este le dice: “poné la cuarta que venimos en tercera” (errores de principiantes).

La otra sucedió en mi ciudad. En octubre del 73 perdía la vida Nasif Estefano en Aimogasta. En el mes de noviembre se corre en nuestro circuito, un Ford debía ganar para que el «califa chico», Nasif fuese campeón post morten y, Juan María, en una actuación brillante (volaba el Falcon) gana la carrera y de esa forma el querido Nasif, se consagra. Por el gran respeto que tengo por Nasif y siendo fan de Ford, me emocioné muchísimo. Juan ya había logrado el respeto y la admiración de toda la hinchada del óvalo.

Este es mi humilde homenaje para quien ha sido un grande en la historia de nuestro automovilismo. Han pasado 50 años, pero quienes amamos esto, no olvidamos, salud Juan María.

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