Algo debe transformarse en el sistema educativo y en la sociedad si 3 de cada 10 menores sufren acoso escolar

En Argentina, 3 de cada 10 niños o niñas sufren acoso escolar. Una cifra que nos debe interpelar como actores sociales. Estudios indican que la burla es la forma de bullying más común y muchas veces de ella se desprenden agresiones físicas.

Nuestra comunidad se vio conmovida esta semana por un caso en una escuela secundaria de Norberto de la Riestra donde un alumno sufrió violencia y acoso por parte de un grupo de compañeros. No es un hecho aislado, ocurre cotidianamente en todo el país y no caben dudas que hay que hacer algo al respecto.

Las escuelas se volvieron el escenario central de este tipo de acosos, es el lugar donde más horas comparten los menores. El bullying escolar muchas veces se da durante el recreo, en la fila para entrar a clase, en los pasillos, en los baños, o en el aula.

A pesar que los alumnos no están solos en las instituciones educativas, sino que allí están los docentes y autoridades, esto sucede, entonces es necesario que todos (maestras, maestros, profesores, directivos, autoridades, equipos psicopedagógicos,madres, padres, familias, estudiantes) nos involucremos porque sólo con un trabajo colectivo vamos a poder encontrar una solución.

Hay que pensar que no se trata solamente del que agrede o acosa. En estas conductas están involucrados muchos chicos, el que graba, el que se ríe, el que no hace nada por desinterés o por temor.

El interrogante es: ¿por qué un chico llega a la escuela con ganas de agredir verbal o físicamente a un par? Esto no puede naturalizarse. Tampoco puede abordarse sólo cuando una situación se viraliza.

No podemos desentender este asunto que tanto daño le está haciendo a nuestra comunidad, pero tampoco pretendemos utilizarlo políticamente porque sería una conducta oportunista que sólo nos divide en un momento donde todos debemos tirar para el mismo lado: el fin del acoso escolar.

Desde el Interbloque del Frente de Todos, sostenemos que la problemática debe ser abordada de manera integral. Primero, resguardando a las víctimas y protegiéndolas; después, trabajando con los victimarios porque son menores que están cargados de violencia y agresión y eso debe corregirse, entendiendo los por qué y actuando al respecto desde el Estado con el acompañamiento de las familias.

Las escuelas no pueden estar ajenas, algo debe transformarse en el sistema educativo y en la sociedad si 3 de cada 10 menores sufre acoso escolar y eso sólo será posible si como sociedad estamos dispuestos a sumar cada uno desde su lugar.

Interbloque de Concejales del Frente de Todos de 25 de Mayo.

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