Por el Partido Obrero: “los 100 días de la cuarentena”

Aunque el gobierno reduce ahora a 24 las llamadas “actividades esenciales”, la descripción de cada una de ellas deja ´adentro´ a una parte sustancial de la gran industria. Es donde se están registrando casos de Covid19 entre sus trabajadores. Las limitaciones y controles que se imponen al transporte son de difícil cumplimiento. La exposición de estadísticas fue mucho menos rigurosa a la hora de presentar avances en el equipamiento sanitario.

Al comienzo de la pandemia, la cuarentena “dura” fue presentada como el recurso para “achatar la curva”. Cien días después, la escalada de contagios y muertes delata las graves falencias en los testeos, la expansión de camas y la incorporación de equipos de cuidado sanitario. El temor ahora es, precisamente, el colapso de la atención hospitalaria.

El Covid-19 puso en evidencia los perjuicios de la ´economía de mercado´, como llaman los economistas a la anarquía capitalista. La cuarentena ha sido una operación capitalista, antagónica con las necesidades sanitarias. Habiendo destinado el 3% del PBI al rescate de las empresas, el gobierno fue incapaz de imponer una reconversión industrial, para asegurar la producción de respiradores mecánicos, equipamiento sanitario, unidades de terapia. Pagó intereses de la deuda externa por un monto igual a todas las ATP juntas, y pretende seguir por esta vía.

La pretendida “prohibición de suspensiones y despidos” resultó un fraude, porque el gobierno habilitó los acuerdos de suspensiones y rebaja salarial entre las patronales y la burocracia. Mientras tanto, el único subsidio directo a los trabajadores desocupados consistió en un “ingreso de emergencia” (IFE) de 100 dólares por cabeza, que muchos no llegaron a percibir.

El gobierno advierte que la clase capitalista no está dispuesta a más cuarentenas; los muertos no se contabilizan en el rubro de pérdidas de los balances. El palabrerío sobre el “fin de la paciencia ciudadana” o el “mal humor social” es un recurso para justificar la apertura de actividades

La negociación de deuda avanza hacia un acuerdo gravoso para el país. Durante la “Argentina en aislamiento”, el gobierno FF aspiraba a poner en caja la cuestión de la deuda externa, para pasar a arreglar la deuda local (u$s65 mil millones), con el FMI y otras instituciones, la deuda externa de las provincias, los bancos públicos y la del capital privado – todo sumado, unos u$s400 mil millones. La tentativa de expropiación de Vicentin se ha convertido en una crisis de carácter político, mientras la cuarentena vuelve al primer día.

Ante el programa del capital, los trabajadores han ido desarrollando su propio programa. Por protocolos obreros, control de las condiciones de trabajo, incorporación urgente de trabajadores en hospitales, turno de 6 horas. Centralización de todo el sistema de salud, público y privado. Vigencia irrestricta de las paritarias, ningún recorte a salarios y aguinaldos.

El capitalismo es un obstáculo para proteger la salud. Está planteada la nacionalización integral de la banca, la gran industria y el comercio exterior; un plan único para atender, en principio, la emergencia sanitaria y la crisis social. Es necesario coordinar las luchas sanitarias y sociales, desarrollar plenarios y congresos de delegados, en primer lugar, de los sectores en lucha, como personal de salud, la industria de Santa Fe y el grupo Vicentin, los docentes, y extenderlo a todo el movimiento de los trabajadores.

*Comunicado de Prensa Partido Obrero Tendencia

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