Bernardo: “la pandemia no puede ser excusa para que el oficialismo haga cualquier cosa”

El coronavirus no sólo puso en evidencia las enormes dificultades que venimos arrastrando hace décadas en materia económica, social y sanitaria, sino también vino a poner sobre la mesa formas de ejercer el poder que creíamos que habían quedado en el pasado.

El atropello a las instituciones, la soberbia de las decisiones y el aislamiento gubernamental, han sido algunas de las características de estos últimos 90 días.

Contrario a lo que uno podía imaginar, cuando se pensaba que en los momentos más complejos y difíciles íbamos a encontrar un gobierno abierto y dispuesto a trabajar en equipo, este se ha cerrado cada vez más.

Pese a esto, así como lo hicimos desde un principio, no dudamos en mantener nuestro espíritu colaborativo como oposición.

Sin embargo, en las últimas semanas, fuimos testigos del predominio del oficialismo más duro por sobre quienes creen que el diálogo y los consensos son el mejor camino para actuar.

No sólo se ha limitado la información y se ha ninguneado a quienes pensamos distinto, sino que también ahora se usan los tiempos legislativos al ritmo de las conveniencias. Como si la República y los valores de la democracia también hubiesen entrado en cuarentena.

Sabemos que el camino a recorrer es difícil. Pero bajo ningún punto de vista podemos perder el norte. Más que nunca necesitamos tener los pies sobre la tierra y la cabeza pensando en lo importante, y hoy lo importante es acompañar a los vecinos que están atravesando uno de los momentos más difíciles. Repensar el futuro y resolver los problemas del presente, debe ser lo que nos convoca.

Por eso, a los pocos días de que se estableció la cuarentena y previendo que las consecuencias iban a ser complejas para todos, presentamos una propuesta para acompañar a las instituciones de nuestra ciudad que no pueden abrir sus puertas, o bien, han visto enormemente afectadas sus cuentas.

No elegimos el camino fácil. Elegimos acompañar a todos y propusimos que, hasta que dure la emergencia, el dinero salga de otro lado. Elegimos que esta vez sea la política quien acompañe a esas instituciones.

Son ellas las que hoy, y seguramente por los próximos meses, necesitan un alivio. Son ellas las que a pesar de todo siguen fortaleciendo el tejido social y uniendo a la comunidad.

Por eso insisto, no hay tiempo para discusiones vacías ni chicanas políticas. Sólo hay tiempo para acercar soluciones y pensar alternativas.

No es momento de mezquindades partidarias ni de peleas estériles. Es momento de escuchar, de poner al Concejo Deliberante al servicio del pueblo y de realmente trabajar en conjunto, aunque se piense distinto y tengamos convicciones diferentes.

La pandemia no puede ser excusa para que el oficialismo haga cualquier cosa. La pandemia no justifica todo. La pandemia no es sinónimo de atropello. La pandemia nos tiene que servir para aprender que de esta situación salimos juntos y mejores. Si no aprendimos eso, entonces el esfuerzo que hicimos todos, fue en vano.

Por Paulo Bernardo – Licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales – Concejal por el Bloque Cambiemos.

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