El dragado del Río Salado estaba detenido ante un caso sospechoso

El Covid 19 paralizó hasta la obra de dragado del Río Salado, que se encuentra en inmediaciones de la localidad de Achupallas, partido de Alberti. Uno de los operarios presentó síntomas compatibles con el virus por lo que estuvo internado en el Hospital Municipal de la vecina ciudad, mientras que el resto de los empleados estuvieron aislamiento, esperando el resultado del hisopado, el cual se conoció ayer. El resultado fue negativo, por lo que la obra se reactivaría en las próximas horas.

La etapa 4 de la obra comprende la ampliación de su cauce a lo largo de 200 kilómetros en los partidos de Bragado, Alberti, Chivilcoy, 25 de Mayo, Navarro, Roque Pérez, Lobos y San Miguel del Monte.

Los trabajos, enmarcados en el Plan Maestro Integral Cuenca del Río Salado, buscan adecuar, ensanchar y profundizar el cauce del río de modo de permitir el escurrimiento encausado de mayores caudales, atenuando la inundación de hectáreas en la provincia de Buenos Aires y recuperar de esta manera miles de hectáreas que se verían favorecidas con siembra u ocupadas por el sector ganadero.

Recordemos que las obras en el río Salado comenzaron en 2004. Sobre el cauce del río trabajan las dragas, pequeñas embarcaciones que chupan tierra y agua del río, trabajan con el objetivo de llevar su longitud de 50 a 200 metros y su profundidad de 3 a 5 metros.

Una aspiradora acuática

Una draga es una pequeña embarcación cuya función se podría comparar a la de una aspiradora. En su proa posee un tubo que, en su extremo, lleva una cortadora que tritura el suelo (compuesto en 40% por sólidos y un 60% líquidos) y luego lo absorbe.

La draga trabaja incesantemente, 22 horas al día, con un promedio de avance de 32 metros. Sólo para -de 8:00 de la mañana a 10:00-, para verificación técnica de las máquinas y motores.

Como un pequeño barco en el medio del río, con el frente de dragado por delante y con un movimiento de rotación constante, barre y succiona 3.000 metros cúbicos por día. Tiene un cortador en la punta y como una especie de taladro va triturando el suelo del fondo y una bomba muy potente absorbe ese suelo. Luego, a través de grandes mangueras se transporta el agua (70%) junto con la tierra (30%) hasta mil metros, donde es depositada en bajos inundables. Allí se vuelca el barro, se decanta y el agua limpia vuelve al río.

La obra concluida

Una vez finalizados los trabajos se prevé la recuperación de un millón doscientas mil hectáreas de tierra productiva y un incremento de mil doscientos millones de toneladas de producción agrícola, anuales, además de otro tanto -unas 145.300 toneladas de carne vacuna-. En ese sentido se estipula que el aumento sobre la producción actual será del 10 y del 8 por ciento respectivamente.

Crédito: La Razón de Chivilcoy

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