La vuelta al CV clásico, un consejo para optimizar la búsqueda laboral

En tiempos de redes sociales, videominutos y todo tipo de herramientas digitales a disposición en los celulares, expertos en Recursos Humanos recomiendan volver al armado del Curriculum Vitae (CV) tradicional para ordenar la información básica necesaria en cualquier búsqueda laboral y facilitar la tarea de los seleccionadores.

Uno de los primeros consejos a la hora de organizar la información en la hoja en blanco tiene que ver con la jerarquización. Hay una tendencia a incluir los datos de manera cronológica, desde el inicio de la escolarización de una persona hasta su situación actual, pero especialistas aseguran que lo mejor es empezar por la experiencia laboral actual o última y terminar con los datos educativos del pasado. Y si existe algún logro destacado en la trayectoria educativa, destacarlo.

«No es necesario aclarar los estudios primarios, salvo que se hayan realizado en otro país, en alguna institución educativa diferente, o muy prestigiosa», explica Jimena Ferreño, directora de la consultora de reclutamiento Talent Recruiters, que elaboró una guía de consejos para optimizar las búsquedas laborales.

La especialista en Gestión del Talento María Sánchez, agrega que es importante pensar cómo incluir la experiencia de un trabajador, que tiene que estar orientada «en función del tipo de puesto de trabajo por el cual se está participando. «Los logros deben incluirse siempre que sean comprobables, en los que el candidato haya participado de manera directa en su consecución y pueda dar cuenta de esto en una entrevista laboral», explica la especialista.

Para comprobarlos, es importante cumplir con otro requisito fundamental de los CVs, que también parece haber caído en desuso, pero que los reclutadores siguen utilizando a la hora de rastrear el pasado de los postulantes: las referencias. Se trata de personas asociadas al pasado laboral de la persona que pueden dar cuenta (a través de un llamado telefónico) de la veracidad de la información del CV y que, según Ferreño, «facilita la tarea al reclutador y agiliza los tiempos».

Los expertos recomiendan también incluir la remuneración que pretende cobrar el postulante por el empleo para el que se postula. Aunque pueda parecer antipático hablar de dinero en un primer acercamiento, los selectores lo consideran un parámetro para empezar a conversar y no un factor determinante.

Otro punto que suma es la carta de presentación o biografía, que no necesariamente tiene que ser una sección extensa. Según el puesto o la industria de la que se trate, se puede incluir un portfolio online de trabajas del postulante, una presentación, o simplemente un párrafo sencillo que cuente qué intereses tiene el candidato. La idea es dar una impresión rápida y positiva que explique por qué le interesa ese puesto o que agregue información sobre su experiencia en cargos similares.

Por último, se recomienda incluir las capacitaciones o cursos que se estén realizando; aclarar si los estudios están finalizados o en proceso; especificar si en los roles anteriores tenían personal a cargo o no; y los objetivos planteados en cada función cumplida. La clave, más allá del diseño o la plataforma novedosa en que se presente, es apuntar directamente a las capacidades, la trayectoria y los logros que jerarquizan al candidato. (DIB)

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