04 de Diciembre: se conmemora la Creación del INTA en Argentina

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es un organismo de investigación, estatal, descentralizado con autarquía financiera y operativa dependiente de la Secretaría de Agroindustria (Ex Ministerio de Agroindustria de la República Argentina).

El INTA es un instituto de investigación de vanguardia en el desarrollo agro-tecnológico mundial, que está junto al productor y sus necesidades asistiendo a los sectores sociales que merecen atención. De este modo, proyecta sus acciones para alcanzar competitividad, sostenibilidad social y económica con sentido nacional, priorizando la sustentabilidad ambiental de los territorios.

Sus esfuerzos se orientan a la innovación como motor del desarrollo e integra capacidades para fomentar la cooperación interinstitucional, generar conocimientos y tecnologías y ponerlos al servicio del sector a través de sus sistemas de extensión, información y comunicación. El resultado del trabajo del INTA le permite al país alcanzar mayor potencialidad y oportunidades para acceder a los mercados regionales e internacionales con productos y servicios de alto valor agregado.

En 1956 la Argentina se encontraba en una grave crisis económica, con una balanza de pagos y una deuda externa marcadamente negativas. El 95% de las exportaciones provenían del sector agropecuario. El aumento de la actividad agropecuaria aparecía como el único medio eficaz para restablecer el desarrollo económico de la Argentina. La incorporación de tecnología existente y la creación de nuevas tecnologías aumentaría el rendimiento del campo. Como respuesta, la Comisión Conjunta Naciones Unidas/Gobierno Argentino – presidida por el economista argentino y Secretario de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), Raúl Prebisch – recomendó la creación de un instituto específico.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) fue creado el 4 de diciembre de 1956 por medio del Decreto Ley 21.680/56.​ El organismo nació con la finalidad de “impulsar, vigorizar y coordinar el desarrollo de la investigación y extensión agropecuaria y acelerar, con los beneficios de estas funciones fundamentales, la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural”.

El primer antecedente de una institución de este tipo en la Argentina se puede encontrar en 1932, cuando el Gobernador de Santa Fe Luciano Molinas crea en su provincia el “Instituto Experimental de Investigación Agrícola y Ganadera”.

La extensión y la transferencia de tecnología generaron la necesidad de instalar Unidades de Extensión Rural, distribuidas en todo el territorio nacional para atender a los requisitos de los productores del sector.

Ubicada a 8km de la ciudad de 25 de Mayo, en la provincia de Buenos Aires, la Estación Forestal INTA 25 de Mayo se extiende en más de 115 hectáreas. Es uno de los principales poductores de semillas forestales del país. Entre sus objetivos se encuentran el de crear una conciencia forestal y promover el desarrollo foresto-industrial de la región.

La Estación Forestal 25 de Mayo posee un área de producción de semillas forestales, en la cual se tienen en cuenta la procedencia, la calidad de origen, las épocas de cosechas de acuerdo con los distintos requerimientos por especie, la separación de semilla del fruto, el secado, el almacenamiento y la conservación. El primer paso es elegir el árbol del cual se retirarán las semillas. Luego, se recolectan los frutos o las ramas, según la especie, y se llevan a la cancha de secado donde se deshidrata el material y caen las semillas. Éstas se separan, se zarandean, se eliminan las impurezas y se llevan al depósito o cámara de frío. Allí son almacenadas hasta el momento de su venta.

La vida útil de la semilla depende de la especie. Por ejemplo, las de robles y araucarias tienen aproximadamente 3 meses de poder germinativo; las de eucaliptos, pinos y cipreses duran hasta 5 años. En el caso de las semillas que tienen vida útil de más de un año, hay que producirles un cambio brusco de temperatura ya que en ese tiempo la semilla está dormida y necesita reactivarse para germinar.

Lo que hoy es la Estación Forestal INTA 25 de Mayo nació en 1932 como Sección Técnica de Bosques del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación. A partir de 1970 se convirtió en Estación Forestal y en 1991 comenzó a formar parte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
El INTA creó el Programa de Ámbito Nacional Forestales donde se insertan ahora los proyectos regionales integrados.

Esta unidad participa en la zona denominada por Parodi como Estepa Pampeana en los siguientes proyectos:

  • Proyecto Forestal de Desarrollo SAGPyA-BIRF, Programa de Producción de material de Propagación mejorado, Subprograma Eucaliptos para la Región Pampeana.
  • Mejoramiento genético de eucaliptos para usos de alto valor, perteneciente al Proyecto integrado “Mejoramiento genético de coníferas y latifoliadas de rápido crecimiento para la obtención de madera de calidad para usos sólidos”.
  • Mejoramiento genético de pinos subtropicales y templados para usos de alto valor para la obtención de madera de calidad para usos sólidos.
  • Manejo integrado de plagas y enfermedades, perteneciente al Proyecto Integrado “Producción de madera de calidad y servicios ambientales de bosques implantados bajo manejo sustentable”.
  • Proyecto Regional “Secuestro de carbono en plantaciones forestales en la región centro oeste de la provincia de Buenos Aires”.
  • Programa de producción de plantas y semillas forestales de material de propagación mejorado para venta, a través de la Asociación Cooperativa.
  • Extensión y Transferencia de Tecnología, mediante asesoramiento a los productores foresto-industriales, productores agropecuarios, profesionales y otros.

FELICIDADES AL INGENIERO AGRÓNOMO VICENTE DELL´ARCIPRETE Y A TODO EL EQUIPO DE LA ESTACIÓN FORESTAL INTA 25 DE MAYO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *