Canapino se coronó otra vez campeón del TC en Centenario

En una final apasionante, ante 60 mil espectadores que colmaron el autódromo de Centenario, Agustín Canapino consiguió el campeonato al terminar cuarto en la fecha final. Así, se hizo inalcanzable para los otros aspirantes, retuvo la corona que ganó en 2017 y 2018 y cosechó su cuarto título en el Turismo Carretera (el primero fue en 2010), ya metido entre los grandes de la categoría.

En el arranque mismo de la final se dio el primer giro dramático de la tarde. Es que Emiliano Spataro (Torino), que partía en punta tras ser el mejor en las series, apenas pudo hacer unos metros. Se le rompió un palier cuando aceleró y se quedó fuera de carrera. Su abandono le dio la cima de la carrera y de la Copa de Oro a Valentín Aguirre (Dodge), que en ese momento era campeón porque Manu Urcera (Chevrolet) estaba tercero y Agustín Canapino (Chevrolet) era noveno.

Apenas dos giros más tarde hubo otra contingencia clave. Nolesi (Ford) chocó a De Carlo (Chevrolet) en el pelotón y se hizo indispensable el ingreso del pace car. En el relanzamiento, Aguirre se quedó y lo mismo le pasó a Urcera, que sufrió una falla y perdió varios lugares. La cima la tomó el Pato Silva (Ford), segundo quedó Ugalde (Torino), Aguirre era tercero, Manu cayó al sexto lugar y Canapino avanzó hasta el séptimo puesto, quedándose ahora él con la cima de la Copa de Oro.

Cuando nada ocurría en la pista, en la novena vuelta otra vez tuvo que entrar el pace car, con los autos desacelerando y la incógnita nuevamente sobre cómo iban a comportarse en el relanzamiento.

Pero esta vez ninguno se plantó, y todos conservaron su posición en la parte de delante de la carrera a la hora de acelerar. Aunque en la vuelta siguiente Manu Urcera se fue ancho en una curva y perdió dos lugares: uno nada menos que con Canapino, que quedaba sexto y más cómodo en la punta de la Copa de Oro.

Así llegaron al último tercio de la final, con Gianini (Ford) lento en el cuarto puesto y armando un trencito detrás suyo, apretando a Canapino en un pelotón que mezclaba candidatos a la corona con otros pilotos que no tenían chances.

En la vuelta 23, Canapino ganó un puesto más al superar al Flaco Ardusso (Torino) y quedó quinto, en soledad en la pista, y sumó más tranquilidad cuando en el giro siguiente Gianini se fue de pista y le cedió el cuarto lugar, dejando a Urcera séptimo.

La carrera terminó por tiempo (por los ingresos del pace car), con la victoria de Silva, el segundo lugar de Ugalde y Aguirre tercero. Canapino, cuarto, cosechó los puntos suficientes para retener la corona y sumar otro capítulo grande a su historia en la Máxima del automovilismo nacional.

Quinto fue Mazzacane (Chevrolet), sexto Werner, séptimo Urcera, que terminó cuarto en la Copa de Oro. El angosturense Juan Cruz Benvenuti (Torino), que largó la final ya sin chances de ser campeón, terminó undécimo.

Canapino cosechó 209,25 puntos en la Copa de Oro, Aguirre quedó con 195, Werner con 194,75 y Urcera cerró con 191,25. (lmneuquen.com)

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