Al 50 aniversario del campeonato de Emilio Parisi: “¡Salud, maestro!”

(Por Rubén Baldo) El pasado miércoles cumplía con mi rutina matinal. Visito, a través de la web, páginas de automovilismo y diferentes diarios.

En la de WRC (World Rally Car), encuentro las noticias de que en Escocia están preparando el homenaje, que realizarán el año próximo, al cumplirse los 25 años del campeonato ganado por el inolvidable Colin Mc Rae.

Por esas cosas extrañas que poseemos los seres humanos, mi mente hizo un clic y en ese mismo momento recordé que hace 50 años el más grande piloto de carreras que tuvo 25 de mayo, pasaba a ser “campeón argentino” y, por supuesto, a mi cabeza enseguida vinieron competencias, autos y pilotos de la década del 60 (una de las mejores del automovilismo argentino). Tal vez se trate de la mejor y, nuestro “negro”, se coronaba como el rey de aquella categoría de los “Gordini”. El Turismo Mejorado estaba lleno de pilotos virtuosos.

Traer al presente:

Recuerdo claramente una nota de la Revista El Gráfico, luego de una carrera llevada a cabo en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires, que decía: “Ojalá sigan naciendo Monguzzis, Pronos, Carubias, Parisis, Rogeros, Antelos”. Todos, ese día, habían realizado un carrerón excepcional en el Oscar Galvez.

Cómo olvidar los comienzos de los años 60 s. Carrera en nuestro 25 de Mayo. Viene a competir Eduardo Copello con su gordini. Todavía no era “el maestro” y su mecánico era un tal Oreste Berta, que, todavía no era “el mago”. El sábado prueban, rompen el motor. Emilio, amablemente, presta su taller para que Oreste proceda a la reparación. Ahí nace una relación que durará hasta en la época en que corra unas cuantas carreras con Torino de TC.

En el Gran Premio de 1967 – gran recuerdo sobre Emilio- largaron 450 autos (hoy parece mentira). Clásica primera etapa hasta Villa Carlos Paz. Se corría de noche. Largaban autos de menor cilindrada adelante y, detrás, los de mayor. La llegada de los primeros se producía en el amanecer de la villa serrana. Arribaron, prácticamente juntos: Zasada, un polaco que corría con un Porsche 405; Carlos Reutemann, con aquella flamante Fiat 1500 Coupé y Emilio Parisi, con el Renault Gordini.

El Torino de TC

De su etapa en el TC, lo mejor, en cuanto a resultados, fue aquel tercer lugar en la vuelta de Santa Fé, donde se transitaba la famosa “curva de Chapuy”. Pero una de las cosas más lindas, fue aquella carrera en nuestra ciudad. Tras haber abandonado en La Vuelta de la Manzana con el R 12, Emilio retornó de manera fugaz a 25 y logró una serie brillante que lo colocó para largar la final junto a otro grande: Nasif Estefano. Iban palo a palo, juntos, hasta que en la rotonda de Ruta 46 y acceso Lebensohn (hoy la mulita), el Torino derrapa un poco de más, pega contra el cordón y tuerce una llanta.

Desde ese momento se le hace imposible seguir junto a Nnasif; pues la vibración en todo el coche era muy grande.

Podría escribir muchos renglones, recordar, contar. Simplemente, Emilio, es para que sepas que un fanático del automovilismo, como lo sos vos, hace pocos días leyó una noticia sobre Colin Mc Rrae. Vaya a saber por qué, esa cosa llamada “mente humana” recordó el aniversario número 50 de tu campeonato. ¡Salud, maestro!

2 Responses to Al 50 aniversario del campeonato de Emilio Parisi: “¡Salud, maestro!”

  1. Olga Pellizari dice:

    Que gran reseña Ruben. Me llena de emoción el recuerdo de tantas carreras y desde arriba mi Totito te estará aplaudiendo xq era su pasión.

  2. Cecilia Amaral dice:

    Muy buena la nota!!
    Gratos recuerdos!!

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