Trabajo en Red: La alternativa a los problemas emergentes

Dr. Jorge Berlaffa, médico, investigador, especialista en Psiquiatría, Dr. en Ciencias Sociales y docente de la Licenciatura en Psicología de Universidad Siglo 21. 

Desde mi perspectiva de lectura de la realidad y sus problemas emergentes, ya no interpreto el consumo como una enfermedad vinculada sólo al individuo, sino como una pauta cultural surgida de los nuevos modos de organización social y de las políticas de regulación de los mercados.

Vivimos una época en la que estamos permanentemente empujados a la búsqueda de la felicidad y del bienestar ideal en el menor tiempo posible y con el menor esfuerzo.

Habitamos la constante paradoja entre la pretensión de solidez y certeza en un mundo que licua permanentemente todo intento de consolidación de los sistemas. Entre lo efímero y lo estable discurre la angustiante búsqueda de una seguridad inalcanzable.

La posición individualista logra que los vínculos sociales tiendan a fracturarse y las relaciones humanas en vez de consolidarse, se fragmentan. Los factores que modulan la producción de subjetividad ya no son los vínculos sino el uso y el consumo de objetos.

La lógica del mercado promueve e instaura la idea y los sentimientos de que la satisfacción queda ligada a objetos de uso individual y no a sujetos.

Vemos con creciente asombro que el abanico de vínculos adictivos es cada vez más amplio y polimorfo. Nos referimos, con vínculos adictivos, a un espectro de fenómenos vinculados al consumo como pauta de comportamiento incorporado a los modos culturales y sin relación con una necesidad específica.

Observamos con inquietud que la masificación y la naturalización del consumo ya no permite diferenciar entre objetos saludables y perjudiciales; es en esa indiferenciación y sus consecuentes excesos que emergen problemáticas vinculadas al consumo como, por ejemplo, con las sustancias psicoactivas.

El impacto que este fenómeno causa en múltiples ámbitos del tejido social provocando crecientes niveles de daño, nos obliga a revisar nuestros marcos teóricos, poner en tensión los modos de intervención, e interpelar los clásicos modelos basados en prácticas asistencialistas.

La propuesta de trabajo en red se presenta como una estrategia de intervención innovadora en lugar de las prácticas sectoriales y aisladas. Proponerse trabajar en red implica también revisar el concepto mismo.

La red no se organiza en una estructura jerárquica y central, sino transversal y descentrada. La red no opera por acumulación ni destitución, sino por intercambio y conexiones.

No la funda un programa burocrático, sino que preexiste y trasciende a la organización formal; la red existe en la trama social como componentes inconexos, es a partir de una necesidad situacional que se conectan esos componentes ya existentes y se le pone nombre, es decir adquiere sistematización. No es un modelo teórico sino una pragmática, es decir, un hacer en situación que puede aplicar a diversos estamentos institucionales y a toda problemática social.

Las redes universitarias se ofrecen como una posibilidad que trasciende lo puramente académico e institucional, porque propicia una producción científica de excelencia y facilita la aplicación tecnológica eficaz, resultantes de la participación, el aporte y la construcción colectiva.

Hoy, las políticas de internacionalización de las Universidades permiten la apertura al trabajo en red no sólo al interior de las propias universidades sinovinculando a éstas con la comunidad, en el marco de políticas de integración y apertura institucional, jurisdiccional y sectorial. Las actividades de vinculaciónde las universidades aplicando el modelo de trabajo en red, constituyen una buena oportunidad para la participación directa, efectiva, responsable y ética en el abordaje de problemáticas sociales emergentes que son comunes para la región, como, por ejemplo, el consumo de sustancias y las adicciones.

Desde esta perspectiva epistemológica, entiendo que: responsabilidad social universitaria, actividades de vinculación y trabajo en red conforman un conjunto de articulación estratégica de conceptos y prácticas innovadoras; cuya posición de apertura, transversalidad y permeabilidad ayudaría a reconfigurar la deshumanizada noción de globalización, para que sus benéficas consecuencias sean lo más inclusivas posible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 1 =