Cartas del lectores: “Indignación de una familia por el fallecimiento de un familiar”

Señor Director Portal Digital 25 Digital

Nosotros los abajo firmantes, esposa e hijos de Omar Delfor Copis, habiendo pasado casi dos meses del fallecimiento de nuestro esposo y padre, queremos agradecer por este medio al personal de limpieza y a las enfermeras de la Clínica del Rosario por su buen trato y comprensión. A la doctora Inés Muñoz por su calidez y acompañamiento humano y desinteresado. Al señor Vladimir Wuiovich; director zonal de IOMA por conseguirnos la ambulancia de terapia intensiva para el traslado de mi esposo a la clínica Sagrada Familia en Buenos Aires capital. Al párroco de nuestra ciudad Carlos Tiberi. A los amigos y a toda la familia porque en ningún momento nos dejaron solos ni antes ni ahora.

Ahora necesitamos hacer algunas reflexiones para que algunos de los malos momentos que pasamos no vuelvan a suceder o al menos para ir mejorando día a día, (esto lo hemos estado pensando desde que falleció Omar y nos hemos encomendado al Espíritu Santo para ser justos, correctos y respetuosos y que de tal manera se tomen nuestras observaciones).

En primer lugar debemos decir que la mayoría de los equipos médicos con los que se cuenta en nuestra ciudad, son obsoletos o muy viejos. Por este motivo no se pueden hacer diagnósticos correctos. Lo cual es muy grave y aún más grave diagnosticar y medicar a partir de una imagen de mala calidad. Motivo por el cual hasta un doctor sumamente experimentado se equivoca y erra el diagnóstico y por ende el tratamiento. Al mismo tiempo esta situación genera una pérdida de tiempo “sumamente injusta” y “dolorosa” para el paciente y sus familiares, ya que provoca esperanzas de que el ser amado va a salir adelante con una rehabilitación; cuando en realidad estaba muriendo por un tumor que crecía día a día en el cerebro, generando al momento de su traslado una situación ya irreversible.

Por otro lado, conseguir una ambulancia de terapia intensiva, es toda una odisea. Cuando el doctor nos informó la necesidad del traslado, nos entregó un papel con números de teléfono para que nosotros mismos consigamos la ambulancia. ¿Esto no debería ser tramitado por la clínica? ¿Alguna vez les tocó vivir esta situación? No se los recomendamos… ¿Cómo vamos a saber nosotros qué características debe tener la ambulancia adecuada para el traslado de Omar? Todos, y en forma paralela, comenzamos a llamar a todos lados.

Por supuesto, siendo afiliado de IOMA, es lo primero que intentamos. Pero nos sugirieron que busquemos otras opciones ya que la unidad de IOMA podría demorarse mucho en llegar.

Nos comunicamos con IE, empresa de salud de la cual somos socios desde hace ya muchos años. Para resumir, luego de tres horas avisaron que no tenían disponibilidad.

Intentamos también con Pami, un 0800 que deriva la comunicación a otro y otro número. Imposible obtener respuesta. Buscamos ambulancias en toda la zona, sin importar si fueran por obra social o en forma particular.

Estábamos dispuestos a pagar lo que fuera necesario para que llegara lo antes posible. Acá nos encontramos con otra realidad: se puede conseguir ambulancias que cobran entre 20.000 y 30.000 pesos, pero que no cuentan con un médico terapista que acompañe al paciente.

Parece gracioso, pero no lo es. En esta instancia, obviamente, acudimos a los médicos de la clínica. ¿Algún médico acompañó el traslado? La respuesta lamentablemente es: NO. Ningún médico de la clínica estuvo disponible para viajar. Se lavaron las manos. A pesar de que siendo paciente del nosocomio era obligación de ellos acompañarlo. ¿Dónde están la humanidad y el juramento Hipocrático?

Estuvimos desde la una de la tarde intentando hasta las tres de la mañana que llegó la ambulancia de IOMA. El médico terapista que vino con dicha unidad estuvo desde las tres de la mañana hasta las cuatro y media tratando de estabilizar a Omar para el traslado, al doctor no le habían dicho la gravedad del paciente y en la clínica tampoco lo habían estabilizado para el traslado.

A nuestro esposo y padre lo trataban por un ACV hemorrágico muy leve. En el mes y medio que estuvo en tratamiento se le hicieron 5 ó 6 tomografías y no se detectó nada más que el ACV (el tratamiento en base a esto, eran sesiones de kinesiología y de fonoaudiología). El día del traslado, en la clínica Sagrada Familia le hicieron una tomografía y le detectaron una masa tumoral en el cerebro que era lo que le estaba ocasionando el problema (un tumor), por eso decimos que los equipos son viejos y no le sirven a nadie.

Cuando nos enteramos que había que trasladarlo a Omar, Santiago el hijo mayor se sintió mal, pidió que le tomaran la presión arterial y le dijeron que tenía que anotarse, pagar $300 para luego ser atendido.

Pedimos a Dios que estas reflexiones sirvan para algo ya que conversando con muchas personas de la ciudad nos han contado que les han pasado cosas parecidas a lo nuestro y la conclusión es que nos sentimos “desprotegidos”.  Se trata de vidas! Deberían mejorar los equipos, capacitarse o derivar de manera inmediata y tratar al paciente, sea quien sea, de la misma manera que tratarían a su propia familia o sus seres amados.

Ciertamente creemos que de continuar con esta situación decadente en nuestra ciudad, (en todos sus aspectos) es robar la plata, el tiempo y las esperanzas a todos. Así la medicina no sirve para otra cosa más que para un comercio y un negocio inhumano, irresponsable y burdo.

Leonardo Copis DNI 29850479
Leonel Copis DNI 29446415
Alejandro Copis DNI 28549931
Laura Copis DNI 27224721
Santiago Copis DNI 25031919
Flora Coronado López de Copis DNI 18776629

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