Rafael Nadal terminó con el sueño de Juan Martín Del Potro en Wimbledon

No pudo ser para Juan Martín Del Potro. En un choque parejo y que se definió por pequeños detalles, el argentino cayó ante Rafael Nadal, el número 1 del mundo, por 7-5, 6-7 (7-9), 4-6, 6-4 y 6-4, en una batalla de gran tenis por los cuartos de final de Wimbledon.

El arranque fue tan parejo como se imaginaba. Después de casi una hora de buscarlo, y de un comienzo muy seguro de Del Potro al servicio (siete aces y 80% de puntos ganados con el primer saque), Nadal encontró el quiebre en el último game, en la única de las cuatro chances que pudo aprovechar. Es cierto también que el español se mostró imbatible: no le entregó al tandilense ni una posibilidad de quedarse con su saque.

Del Potro tuvo después el gran mérito de no aflojar ni un poco luego del golpe que había significado ceder un primer set tan parejo. Con un saque efectivo y variándole los efectos y los ritmos a Nadal, se mantuvo en partido y después aprovechó la primera gran chance que se le presentó: en el noveno game, con Nadal sacando 15-40, consiguió su primer break del partido.

El problema surgió después: a la hora de cerrar el parcial, Delpo mostró algunas dudas que no habían aparecido hasta entonces. De esas que no pueden surgir cuando el que está enfrente es Rafael Nadal. Así entonces vio el argentino tristemente cómo se escapaba esa gran chance y había que volver a luchar.

Los dos mantuvieron después su saque y entonces hubo que desempatar en el tie-break. El español estuvo al mando durante todo el juego y dispuso de un triple set point, pero cuando le tocó sacar 6-5 cometió una inesperada doble falta. Si bien logró ganar el siguiente punto, después fue todo para el argentino, que con tres puntos al hilo -el último, un revés que desvió la red y picó en la línea- ganó el tie-break por 9-7. La esperanza renacía.

El libreto de paridad se mantuvo en el tercer set. Pero Del Potro sabía que tenía motivos concretos para confiar. Y fue en la etapa de definición, justamente en esa en la que Rafael Nadal les hace pesar su experiencia a los rivales, que el argentino le quebró la muñeca.

Nadal llegó a sacar en el décimo game con la presión de saber que no tenía margen de error. Delpo se mostró dominante y seguro para pasar enseguida adelante hasta ponerse triple set point. Y como para demostrar su determinación, terminó de sellar el quiebre con una derecha espectacular a la línea. Era 6-4, y el argentino estaba a un set de dar el enorme paso hacia las semifinales.

Faltaba dar el último paso, pero entonces Nadal ajustó los detalles y ya prácticamente no cometió errores. Y apenas Del Potro aflojó un poco la tensión, el español aprovechó para sacar la diferencia que necesitaba.

En un mal séptimo game, Delpo resignó su servicio sin ganar ni siquiera un punto y ya no hubo espacio para una recuperación. Siguieron saque a saque hasta que Nadal definió con el suyo y sin grandes contratiempos hasta cerrar el 6-4. El partido se definiría en el quinto set.

Quedó claro desde el comienzo del parcial decisivo: ninguno de los dos estaba dispuesto a guardarse nada con tal de conseguir la victoria. Así se lo vio a Del Potro volando en palomita para evitar quedarse break point abajo en el tercer game, y a Nadal poco después chocando con el público en la tribuna en su intento de devolver un smash. Eran dos colosos que dejaban todo y además regalaban un tenis de altísimo nivel.

El español complicaba mucho a Del Potro en sus games de saque, y en el quinto ya no hubo espacio para escaparse. Doble break point abajo, el argentino zafó primero luego de una volea con la que Nadal no pudo definir, pero después se quedó sin respuestas ante un revés cruzado demoledor.

Ni siquiera ahí se rindió Del Potro. Pero en el game siguiente, después de ganarse la chance de break con el saque de Nadal y de jugar bárbaro el punto, pegó con el marco de la raqueta la derecha que tenía que ser ganadora y la pelota viajó a las nubes. Tampoco pudo aprovechar otra chance de quiebre ante un rival que no bajaba ni por un segundo el nivel de intensidad.

Más allá de que Nadal estaba en ventaja, Del Potro lograba ganarse chances como para ilusionarse. Otra vez dispuso de break points con el saque de Rafa en el octavo game, pero de nuevo el español prevaleció en una pulseada que se decidía en los pequeños detalles.

Crédito: Clarín

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