Aumentó la informalidad y la tercerización de tareas en el campo bonaerense

Una mayor tercerización en las tareas y la persistente informalidad y precarización en la contratación de trabajadores fueron dos de los fenómenos que caracterizaron la pasada campaña rural en la provincia de Buenos Aires, según los datos recogidos por la encuesta provincial de servicios agropecuarios.

En efecto, la participación de prestadores de servicios en las actividades agropecuarias se incrementó un 8,5% en la campaña de 2017, mientras que los contratos “de palabra” representaron el 95,8% del total de los acuerdos que se celebraron el año pasado. Además, disminuyó considerablemente el número de trabajadores empleados de forma directa, a la par que aumentó el personal tercerizado y la participación de familiares en las tareas rurales.

De acuerdo a los números oficiales, los “prestadores puros” (como se denomina a quienes brindan servicios de maquinaria en campos que no son propios) trabajaron el 59,7% de las 22,1 millones de hectáreas en las que, según la encuesta, se relevaron trabajos de fumigación, labranza, siembra y cosecha durante la campaña 2017.

Los principales servicios prestados por este grupo fueron la fumigación (tanto aérea como terrestre), la cosecha de granos y la siembra directa. En tanto, el 40,3% de las tareas fue realizada por prestadores que a su vez son productores rurales.

La encuesta cuantifica anualmente las características de la prestación de servicios en los campos bonaerenses. Según el último relevamiento, correspondiente a la campaña anterior, la actividad cayó un 0,9%, impulsada principalmente por un derrumbe en las tareas de fumigación terrestre (-12,9) y la siembra directa (-7,1%). En contrapartida, se registró un incremento del 60% en las tareas de siembra tradicional, un 31% en la cosecha de forrajes y un 13% en las fumigaciones aéreas.

En casi todos los casos, la modalidad de pago se fijó exclusivamente en dinero en efectivo (99,5%): pocos productores optaron por un pago fijo en granos o en la cesión de un porcentaje del rinde de sus campos.

Informalidad y precarización

Por otro lado, durante la última campaña relevada se observó una disminución del 1,7% en la cantidad de personal ocupado. En ese universo, el personal contratado de forma directa disminuyó un 9%, el personal permanente un 0,3%, y el número de propietarios un 2,6%.

En contrapartida, se incrementó un 16,2% el personal contratado de manera indirecta, a través de tercerizaciones, y un 8,5% el número de familiares sin remuneración fija que realizaron tareas agropecuarias.

Otro dato que dominó la pasada campaña es la persistencia de la informalidad en la contratación de los trabajos: el 95,8% de los casos se fijó “de palabra”. Es decir, que en la gran mayoría de los casos no medió la firma de un documento que respalde la operación. Además, el 85,1% de los acuerdos fueron celebrados por una única campaña. (DIB)

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